Posts Tagged ‘iglesia’

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La Era de la Gilipollez

1 diciembre, 2009

Los manuscritos del Mar Muerto hablan de una guerra por haber, una guerra de los hijos de la luz contra los hijos de la oscuridad. Hay noches en las que sueño que tal guerra va a estallar un día estos, a modo de guerra civil. De personas contra personas, como todas.

Supongo que mi sueño es consecuencia directa de la firme idea que habita mi cabeza y que me dice que desde hace ya bastantes años, el mundo entero tiende a la gilipollez. Todo nos da miedo, todo nos consterna, todo nos afecta sobremanera. Creemos ver monstruos por todas partes y gritamos alto para denunciarlos, llevarlos al paredón, a la guillotina. Erróneamente. Y aún así levantamos muros invisibles para separar a unos humanos de otros, y abrazamos con tal naturalidad la vida cómoda que vemos lógico que los autoproclamados ministros de Dios echen de la iglesia a unas docenas de diputados pero perdonen todo pecado a cualquier genocida de uniforme, sin exigir cuentas por gran hipocresia a una comunidad que entre sus preceptos tiene el de “no prestarás falso testimonio”, y mientras tanto, otros pretenenden enarbolar cruces y estandartes contra el infiel como si la Edad Media no hubiera terminado con el Renacimiento.

Mientras tanto en nuestra casa los hay que se hacen pasar por pobres para tratar de mantener el statu quo y para más INRI el gobierno, mi gobierno (!), se pone de su lado y nos la cuela por la escuadra. ¿Y por qué? Porque tenemos tanto miedo a quedarnos sin trabajo y no poder pagar la hipoteca o la tele de plasma (o LED o LCD) que no caemos en la cuenta de que somos nosotros mismos los responsables, cada vez que agachamos la cabeza, de que haya todavía genocidas con uniforme, idiotas que se creen tener más derecho que el vecino por tener la piel de un color u otro, sacerdotes con voluntad de mandato terrenal, y jueces sumarísimos en los periódicos. Palabra palabrita: cada vez que alguien cambia un voto por la película de la sobremesa, ese mismo Dios aún presente en demasiados colegios, mata a un gatito.

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Biología para obispos (y 2!)

19 octubre, 2009

Empecé este blog arremetiendo contra la ignorancia (seguramente intencionada) de la jerarquía católica por considerar que un conjunto de un par de miles de células (evitentemente vivas, al igual que cualquier colonia de protozoos) constituyen un ser humano, y por ende, un ciudadano titular de derechos – y deberes supongo, ¿no?

Sea como fuere, y dada la oportunidad que me brinda la excursión por Madrid de los purpurados y sus amiguitos del alma, así como la comparsa de gente que no soporta que cada uno viva su vida como le plazca, para escribir de nuevo sobre la nueva Ley del Aborto, opiniones y revoltijos varios.

Uno pensaría que se han equivocado de color primario

Uno pensaría que se han equivocado de color primario

Vaya de antemano que  según recientes encuestas, el 70% de la población española está a favor de la nueva Ley. ¿A qué, pues, tanto revuelo? Bueno, supongo que como dice Eslava Galán en “Historia de España contada para escépticos“, la iglesia sigue disponiendo de miles de púlpitos desde los que manipular a aquellos que estén dispuestos a escucharla. Y así ha sido, de nuevo. Y el sábado pues, convocados por el foro de la familia y muchas, muchas más organizaciones (que no deben tener muchos miembros), los purpurados se vieron acompañados por cargos públicos del PP, un ex presidente del gobierno del Estado, bastante gente normal estrecha de miras, y algún que otro energúmeno, supongo. Dicen ellos que eran muchos (entre millón y medio y dos millones). La ciencia, esa patraña despreciada por amplios sectores del conservadurismo, dice que eran muchos, pero que muchos menos.

Guerra de cifras aparte, la verdad es que ver a tanta gente manifestándose contra el derecho de una mujer de vivir su vida como quiera me resulta triste. Que a estas alturas de la historia, haya tanta gente (bueno, tanta, tanta…) a favor de controlar vidas ajenas, me resulta, cuando menos, reprobable. Sí, digo a favor de controlar porque por más que los llamen – o se autodenominen – “provida”, basta ver sus actitudes y opiniones para ver que son “procontrol”: a favor de controlar lo que cada uno hace con su vida.

Quieran o no quieran, la verdad es que la nueva Ley de la Aborto amplía derechos, otorga seguridad jurídica, y equipara el aborto a cualquier otra intervención quirúrgica, al posibilitar la libre elección de menores mayores de 16 años. Que quede ampliar o reforzar políticas de família es otra cosa, que no viene al caso discutir en estos momentos.

Por fortuna, la democracia, como bien apunta Geógrafo Subjetivo, es algo que se define en las urnas y se ejerce en sede parlamentaria, no en las calles, así que mucho me temo que los purpurados y sus amiguitos del alma tendrán que contentarse con protestar infructuosamente.

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Biología para Obispos

16 marzo, 2009

Voy a abrir este blog con algo de polémica educativa, dado que imagino que la mayoría de clérigos de este país cursaron solamente estudios de letras (sin perjuicio para los que sean de letras, claro está).

Esto es un embrión. El Diccionario de la Real Academia Española lo define como:

(Del gr. ἔμβρυον).

1. m. Ser vivo en las primeras etapas de su desarrollo, desde la fecundación hasta que el organismo adquiere las características morfológicas de la especie.

2. m. En la especie humana, producto de la concepción hasta fines del tercer mes del embarazo.

3. m. En las plantas fanerógamas, esbozo de la futura planta, contenido en la semilla.

4. m. Principio no desarrollado de algo.

Si se busca en cualquier manual de Biología (no tengo ninguno a mano ahora mismo, así que haré uso de la wikipedia:

Un embrión es un organismo pluricelular en sus primeras etapas de desarrollo

Asi pues, parece claro que un embrión dista de ser un miembro de la especie cuyo ADN contiene, ¿no? Por cierto, el de la foto es de la especie Bos primigenius taurus, comunmente conocida como vaca. Entonces, ¿a qué tanta polémica?

Sin ser ningún experto en teología, diría que la apuesta que hace el sector comandante de la Iglesia Católica por mellar continuamente el Estado de Derecho responde a:

  1. La tendencia demostrada que tiene el clero a preocuparse por lo general por los no-natos y los muertos antes que por los vivos.
  2. Una cierta idea medieval de que es Dios y no el ser humano quien decide cuándo y como engendrar a otro ser humano y que por tanto, la vida de un par de millones de células no es propiedad del ser humano que le proporciona cobijo, alimento, y oxígeno en tanto ese par de millones de células no es capaz de funcionar por sí mismo.

Ahora que el gobierno del Estado propone aborto libre hasta las 14 semanas de gestación, los Obispos se han enfudado de nuevo el chubasquero de protesta y se disponen a iniciar una nueva campaña, incidiendo en que cualquier especie protegida goza de más protección jurídica que un no-nato.

Le da uno la sensación de que deberían volver al instituto. Y es que por polémico que pueda resultar, sí, un lince ibérico es algo infinitamente más valioso que un par de millones de células.